¿Sabías Qué?

El 60% de los estudiantes son educados por fundaciones educacionales privadas sin fines de lucro que reciben aportes del Estado (más conocidos como colegios particulares subvencionados).

En Chile existen diversos tipos de colegios que satisfacen las múltiples y variadas necesidades de las familias del país. Hay colegios de excelencia académica, deportivos, religiosos, artísticos, técnicos, etc. y esta gran diversidad del sistema educativo en el país ha sido y proviene de particulares, que sin fines de lucro, tienen establecimientos escolares en todo el territorio nacional.

El 69% de las familias prefieren como primera opción fundaciones educacionales privadas sin fines de lucro y el 31% prefiere establecimientos públicos.

Una de las principales razones de esto es porque los establecimientos públicos tienen una mayor cantidad de días de ausencias por huelgas y porque existe una percepción de mayor calidad en las fundaciones educacionales sin fines de lucro (profesores, infraestructura, entre otras).

El 91% de los alumno/as con necesidades especiales estudia en fundaciones educacionales privadas.

En esa lógica, solo las familias de mayores ingresos podrían tener la posibilidad de elegir un establecimiento educacional para sus hijos/as.

Los colegios particulares subvencionados están mejor evaluados y son preferidos por las familias chilenas a pesar que reciben del Estado al año $350.000 menos por niño?

Hoy el 55% de los niños vulnerables está en un colegio particular subvencionado y el 90% de los colegios particulares subvencionados no cobran copago, o sea, las familias no pagan colegiatura.

Al restringir la Libertad de Enseñanza limitamos la movilidad social y por ende el desarrollo de un Chile diverso, inclusivo y justo.

Si las fundaciones educacionales privadas sin fines de lucro desaparecen, aumentará la brecha e inequidad social. Solo quedarían colegios privados con diversidad de proyectos educativos para un sector que los puede pagar y colegios estatales con un único Proyecto Educativo para el resto del país.

Si se termina la libertad de enseñanza y el Estado deja de apoyar a las fundaciones educacionales sin fines de lucro,

No sólo unos 5.593 colegios tendrían que cerrar, sino que también dejaría a más de 1.951.529 niños, niñas y jóvenes sin un lugar donde poder estudiar.

La gran mayoría de la población apoya la libertad de enseñanza y la diversidad de los proyectos educativos.

En los últimos procesos de postulación escolar, el 69% de los padres y apoderados ha optado como primera opción por fundaciones educacionales sin fines de lucro. Sólo un 31% ha preferido optar por educación fiscal.

Un reciente estudio de la Universidad Alberto Hurtado demostró que un 82% de los chilenos

Prefiere que el Estado garantice a las familias la libre elección del establecimiento en que estudian sus hijos.

Varias organizaciones apoyan #EducaciónLibreyDiversa tras el paraguas de la Coordinadora Nacional de Movimientos Ciudadanos (lacoordinadora.cl).

Dentro de los movimientos relacionados a la educación que están apoyando la campaña están Juntos por Chile, MIES, Mi Derecho a Educar, Ciudadanos Laicos, Educación en Libertad, entre otros.

Hoy, el 60% de los estudiantes son educados por fundaciones educacionales privadas  sin fines de lucro

(Más conocidas como colegios subvencionados) que reciben aportes del Estado.

En Chile existen diversos tipos de colegios, que satisfacen las diversas necesidades de las familias del país.

Algunos de excelencia académica, otros son deportivos, religiosos, artísticos, técnicos, etc. Si se termina la libertad de enseñanza y el derecho preferente que tienen los padres de decidir la educación que quieren entregarle a sus hijos, ya no podrá existir esta diversidad.

El 91% de los alumnos y alumnas con discapacidad o necesidades especiales,

Estudia en fundaciones educacionales sin fines de lucro ¿Qué pasará con ellos si el Estado les quita la subvención?

Bajo la lógica de que el Estado deje de apoyar a Fundaciones sin fines de lucro para que se puedan educar familias vulnerables y de clase media,

Sólo los sectores acomodados tendrán la posibilidad de poder elegir. Los demás tendrán que someterse sólo a lo que ofrece la educación pública.

Hoy, el 55% de los niños vulnerables está en un Colegio Particular Subvencionado y el 90% de ellos no cobra copago.

Es decir, las familias no pagan colegiatura. Y perciben en su mayoría que la educación que reciben es de mayor calidad que la pública.

Al restringir la libertad de enseñanza, limitamos la movilidad social

Y por ende, el desarrollo de un Chile diverso, inclusivo y justo.

Si las fundaciones educacionales privadas sin fines de lucro desaparecen, aumentará la brecha y la inequidad social.

Sólo quedarán colegios privados con diversidad de proyectos educativos para aquellos que los puedan pagar y colegios estatales con un único proyecto educacional para el resto del país, que incluso corre el riesgo de terminar por adoctrinar a nuestros niños, niñas y jóvenes.

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